Es un época oscura, una crisis como nunca se había conocido antes azota al país. El número de parados crece y crece a un ritmo incluso superior al de las pelusas de mi cuarto. La inflación insostenible crece sin parar cual almorrana en caldo de chile. Las hipotecas ejemplo de prosperidad y portadoras de esperanzas en el pasado se convierten poco a poco en un yugo que estrangula a la cansada sociedad. Hace meses que en la bolsa no se vislumbra un número que no sea de otro color que de los morritos de Carmen de Mairena. Los comedores para vagabundos son prácticamente identificables desde la luna gracias a la serpiente humana que espera su turno por un tazón de judías rancias. El desequilibrio es tal que las ciudades están sumergidas en el kaos (escribo con k porque soy punk) total. La antes tan respetada ley (“Yo soy ertzaina, pero de tráfico, eh?”) murió el mismo día en el que las comisarias y carceles fueron arrasadas y ocupadas por seguidoras de la A.M.F (Asociación de Madres Freaks); con el único objetivo de que sus hijos pudieran terminar sus inacabadas partidas al WOW. Panorama negro, negro como la mierda kalimotxora de los domingos, negro como el petróleo.
Aun así, estén tranquilos lectores, el gobierno no se da por vecino. No pueden dejar a sus clientes ciudadanos en la estacada. Ellos no funcionan así. Por lo que me han confirmado mis fuentes la solución está en camino. El gobierno ha reunido los pocos millones de euros que aún quedan en las arcas estatales y lo han invertido todo en formar un grupo de combate conocido como MEN IN BLACK. Un grupo que no existirá en ningún documento oficial pero que tendrá licencia para hacer todo lo necesario para restablecer el orden de las ciudades. Tendrá incluso capacidad para reformar la constitución si esto fuera necesario. Estará equipado con las últimas tecnologías del estado como el botijo metralleta o el submarino de papel de periódico. Submarino por cierto hecho con las mejores hojas del mercado, ABC como no. Y ahora os estaréis preguntando quienes serían los encargados de tal hazaña, ¿no?. Pues, son los dos únicos seres humanos capaces de llevar acabo tan difícil misión: Marichalar “El equilibrista” y Don Manuel “El gallego atómico”.
Los dos agentes secretos desde la creación de la CIA allá por 1980 son hombre que atesoran una enorme experiencia. Forman pareja desde hace más de 10 años y han participado en los últimos éxitos más relevantes de la inteligencia estatal como la invasión de perejil, la conquista de las vascongadas o la invasión de Matxitxako.
Marichalar como siempre hará uso de su mega-patinete supersónico para poder llegar de parte a parte de la península en menos tiempo del que tarda en atarse los cordones(unos 10 minutos). Además, gracias a un acuerdo de última hora podría utilizar también su capa de invisibilidad que le fue retirada dos años antes por utilizarla para colarse en los vestuarios de las legionarias para hacerse pajillas mientras estas se duchaban.
Don Manuel en cambio seguirá fiel a su estilo más clásico y continuará disfrutando el cuerpo a cuerpo. Aunque cualquiera que haya probado su patada de cojera doble sabrá que no necesita nada más para poder tumbar a cualquiera. O sino siempre podrá recurrir a su ataque de saliva al grito de: ¡Babas fuera!. Además no debemos olvidar que según una leyenda aquel baño en gallumbos en la playa de palomares le confirió poderes extraordinarios. Algunos dicen que puede estar hasta 2 meses sin cagar. Guau!
Por todo ello pueden estar tranquilos ciudadanos de Hispanaville. Estos dos hombres, estas dos maquinas bien engrasadas, estos dos amantes de la simetría limpiaran su ciudad antes de que puedan pestañear. Ellos son: “Loj hojbresj de Negro”.

La simetría nunca volvera a ser lo mismo.
P.D. Imagén enviada por el Ministro del Fototxoft: Señor Rosa. (Thank you, one more time).


